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Terminaba el año 1875. Era uno de esos raros días de diciembre en que en Buenos Aires soplaba una brisa que permitía vestirse de una manera elegante sin sufrir demasiado el calor. Un joven de escasos 23 años esperaba ser atendido por una de las personas más importantes de Argentina, el Dr. Rufino de Elizalde, Ministro de Relaciones Exteriores de la Nación. No tenía en claro porqué estaba allí. Su tío, amigo de Elizalde, le había transmitido el deseo del Ministro de reunirse con él, pero no había querido adelantarle ni una palabra sobre el propósito de la reunión.

...

Mientras esperaba se interesó en algunos de la infinidad de huesos y fósiles que se exhibían. Al acercarse para verlos mejor notó en la pared el retrato de Darwin que Elizalde le había comentado. Tenía una dedicatoria escrita de puño y letra: "To my dear friend John Coghlan, whose valuable effort supporting my work deserves more than just this remembrance. Charles Darwin".

Una voz ronca de atrás le dijo: "A mi estimado amigo..."

Moreno lo interrumpió: ...John Coghlan, cuyo valioso esfuerzo apoyando mi trabajo merece más que sólo este recuerdo. Hablo y leo inglés señor...

- Coghlan, John Coghlan. Por favor tome asiento - Ambos hombres se dieron la mano y se sentaron - ¿Como aprendió inglés? No es común eso por estas tierras. - Dijo con un cargado acento británico.

- Me lo enseñó mi madre, que era de familia irlandesa. Thwaites de apellido. Su padre era soldado británico, en las invasiones inglesas, y decidió quedarse Buenos Aires.

 

...

 

Moreno se encontraba en su escritorio planificando el viaje que esperaba poder realizar hacia finales de ese año (1876) cuando lo interrumpió la voz de Pedro, uno de sus empleados domésticos.

- ¡Señor Moreno! Llegó un paquete para Usted. Viene de Inglaterra.

Este se dio vuelta y vio que Pedro traía un sobre, dos cajas y un rollo que seguramente contenía algunos planos.

- Deje todo sobre esta mesa y vaya a avisarle al señor Coghlan, ¡rápido!

 

...

 

Para: Francisco P. Moreno

De: Vice Almirante John Lort Stokes

Estimado Sr. Moreno:

Muchas gracias por su grata carta. Me satisface saber que usted está planeando una exploración a lo largo del Río Santa Cruz, donde hace más de cuarenta años nuestro grupo, dirigido por el ya fallecido Vice Almirante Robert FitzRoy, avanzó hasta algún lugar muy cercano a la imponente Cordillera de los Andes. No puedo menos que desearle a usted y a su grupo el mayor de los éxitos.

 

...

 

Era una horrenda tarde de otoño, cuando el clima inglés saca a relucir sus peores aspectos, bruma, frío, viento y una interminable llovizna. El Capitán FitzRoy subió al barco acompañado por un tímido joven de cabello castaño claro...

- ¡Stokes! - bramó el Capitán - Stokes, venga que le quiero presentar a alguien.

El joven John Stokes se acercó y le echó un vistazo poco amistoso al acompañante del Capitán. Tantos años en el mar lo habían hecho sentirse incómodo y hasta desconfiado de la "gente de tierra", como decían a bordo. El joven acompañante parecía ser dos o tres años mayor que él, que en ese momento tenía diecinueve años.

- Le presento a Charles Darwin, quién será el naturalista que llevaremos a bordo en nuestro viaje. El Sr Darwin compartirá con Usted la sala de mapeo. Mientras Usted hace mapas Darwin disecará animales o usará su microscopio o realizará grandes descubrimientos. - esto último dicho en un tono casi gracioso.

Stokes le dio la mano a Darwin de una manera no muy simpática razón por la cual el Capitán, conocedor de su gente, agregó.

- El Sr. Darwin es del condado de Shrewsbury, vecino de su Gales natal, Sr. Stokes. Incluso acaba de hacer un viaje de geología por las montañas galesas, así que estoy seguro que tendrán mucho de que hablar.

- ¡Claro que sí! - Ahora la cara de Stokes había cambiado y sacudía la mano de Darwin con mucho entusiasmo. - Claro que en nuestro viaje ambos extrañaremos las montañas de Gales ya que en el mar no hay montañas para escalar.

- Detrás de cada puerto hay montañas que podremos subir. - dijo Darwin con espontaneidad - Aquí mismo en Plymouth podremos subir el monte Edgecombe, si a Usted le parece.

- Cuente conmigo - Se acababa de sellar una amistad entre Stokes y Darwin que duraría más de cincuenta años.

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